Un transgénico u Organismo Modificado Genéticamente (OMG) es un organismo
al que se le han manipulado sus genes con el fin de proporcionarle una
característica específica
¿Dónde
se cultivan los alimentos transgénicos?
Hay más de 70 variedades transgénicas aprobadas
para comercialización pero las más importantes a nivel mundial son la soja, el maíz, la canola y
el algodón.
El 90% del comercio de las semillas transgénicas
está controlado por la empresa norteamericana Monsanto y
es también de las mayores empresas que producen herbicidas para estos cultivos12. El control de las semillas es un objetivo claro de las
transnacionales, porque quien las controla, tiene la llave de toda la cadena alimentaria.
¿Qué
beneficios traen? ¿Por qué se los
usa?
Esta clase de cultivos es promocionada como un ahorro para los agricultores, ya
que ahora pueden plantar vegetales que matan pestes (porque se les incorporó
ADN de una bacteria a su genoma, permitiéndole producir una proteína
insecticida). O que toleran poderosos venenos (científicos de Monsanto
aplicaron un gen en la soja que resiste al glifosato, llamado comercialmente
Round Up, marca de esa misma corporación). Esto, aparentemente, generaría una
baja en sus costos. Pero la realidad es otra. Los que hacen el verdadero
negocio son las corporaciones multinacionales que, como se dijo, venden las semillas
genéticamente adaptadas a los químicos que también venden. Los productores sólo
son parte del negocio, pero jamás se beneficiarán de él.
¿Quiénes
crearon los alimentos transgénicos?
Como una nueva estrategia
comercial y para aumentar sus ventas, grandes empresas de productos químicos,
como por ejemplo herbicidas, desarrollaron plantas transgénicas que son
resistentes a las sustancias que ellas mismas producen. De esta manera se puede
rociar el cultivo con el herbicida, eliminando todas las malezas pero
manteniendo resistente la semilla transgénica sembrada. Esta estrategia asegura
la venta de un paquete: semillas y herbicida, relación comercial que se
establece bajo estrictos contratos. Estos contratos determinan por ejemplo
prohibiciones de resiembra a los agricultores, asegurando de este modo la
compra anual de semillas y su correspondiente herbicida. Estos productos son
patentados, estableciéndose además, una serie de condiciones de uso que limitan
las prácticas agrícolas tradicionales y que generan demandas judiciales hacia
los campesinos cuando éstas no se cumplen, por ejemplo, guardar semillas de un
año para otro. Podemos decir que los alimentos transgénicos son una opción
alimentaria impuesta por los intereses comerciales de grandes empresas.
Principales efectos
sobre la salud.
Hasta el momento se ha constatado los siguientes efectos sobre la salud:
Hasta el momento se ha constatado los siguientes efectos sobre la salud:
1. Aparición de nuevas alergias por introducción de
nuevas proteínas en los alimentos. En EEUU, en el conocido caso del Maíz
Starlink (2000) se encontraron en la cadena alimentaria trazas de un maíz
transgénico no autorizado para consumo humano que provocó graves problemas de
reacciones alérgicas.
2. Aparición de resistencias a antibióticos en
bacterias patógenas para el hombre (en algunos OMG se utilizan genes
antibióticos como marcadores). Es decir, algunos transgénicos pueden transferir
a las bacterias la resistencia a determinados antibióticos que se utilizan para
luchar contra enfermedades tanto humanas como animales (por ejemplo, a la
amoxicilina). La Asociación de Médicos Británica ha recomendado prohibir el uso
de estos genes marcadores.
3. Aparición de
nuevos tóxicos en los alimentos (debido a los cultivos Bt o a las proteínas que
se utilizan como marcadores en los OMG).
4. Incremento de la
contaminación en los alimentos por un mayor uso de productos químicos en la
agricultura
5. Disminución en la
capacidad de fertilidad. Según un estudio hecho público por el gobierno
austriaco, la fertilidad de los ratones alimentados con maíz modificado
genéticamente se vio seriamente dañada, con una descendencia menor que los
ratones alimentados con maíz convencional.
Además podrían causar:
Podrían afectar
óvulos y espermatozoides.
Podrían alterar
cromosomas o telómeros que están al final de los cromosomas, y que se acortan a
lo largo de la vida.
Algunos alimentos
transgénicos podrían actuar como carcinógenos y exacerbar o causar cáncer.
Pueden actuar como
mutágenos o teratógenos, causando mutaciones o anormalidades congénitas.
Podrían causar
enfermedades autoinmunes de las que afectan los tejidos conectivos como lupus
eritematoso, la artritis reumatoide o la artritis, entre otras.
Las neurotoxinas
podrían causar o disparar la esclerósis múltiple o la enfermedad de la neurona
motora, años más tarde.
Tienen
efectos ambientales los productos transgénicos?
Existen muchas
evidencias, claramente documentadas, de riesgos ambientales o de alteración en
la preservación de la biodiversidad producida por estos tipos de cultivos:
Se han encontrado
malezas resistentes a los herbicidas utilizados en los cultivos transgénicos,
lo que determina un uso en cantidad cada vez importante del producto tóxico,
contaminando la tierra de cultivo. Esto hace necesario incorporar otros tipos
de herbicidas y sustancias aún más tóxicas.
a)Desaparición de
variedades de plantas más antiguas, variedades originarias, como consecuencia
de polinización cruzada con especies transgénicas.
c)Desaparición de
especies (insectos, plantas u otros organismos) por efecto de estos nuevos
compuestos químicos nocivos (insecticidas) o como consecuencia del
desplazamiento por cultivo de plantas transgénicas.
d)Alteración en
especies no transgénicas por transferencia de genes.
e)Aparición de
microorganismos resistentes a antibióticos que alteran el equilibrio ecológico
de los suelos.
Entre los efectos negativos,
comprobados a partir de decenas de estudios en animales, mencionan
"riesgos serios", como infertilidad, desregulación inmune,
envejecimiento acelerado, desregulación de genes asociados con síntesis de
colesterol y regulación de insulina, cambios en el hígado, riñones, bazo y
sistema gastrointestinal. Citan, entre otros, un estudio de 2008 con ratones
alimentados con maíz transgénico Bt de Monsanto, que vincula al consumo de maíz
transgénico con infertilidad y disminución de peso, además de mostrar la
alteración de la expresión de 400 genes.
Los
alimentos transgénicos están en los alimentos que compramos. ¿Qué hacer para
evitarlo?
El maíz, la soja transgénica y sus derivados están presentes
en más del 60% de los alimentos procesados como chocolates, papas fritas,
margarina y platos preparados.
Además, llegan a nosotros indirectamente, ya que la
soja transgénica es convertida en piensos para alimentar al ganado.
Ingredientes y aditivos de tener un origen
sospechoso son:
● Soja: harina, proteína, aceites y
grasas (a menudo se ‘esconden’ detrás de la denominación
aceites/grasas vegetales), emulgentes (lecitina–E322), mono y diglicéridos
de ácidos grasos (E471), ácidos grasos.
● Maíz: harina, almidón, aceite, sémola,
glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina,
isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150), grits.
Evita
comprar las marcas que los utilizan
Mira
las etiquetas, en Europa es obligatorio etiquetarlos, pero no en todos los
países, por ejemplo EEUU.
Siempre
que puedas, adquiere alimentos ecológicos (orgánico
o biológico) que te aseguran cultivos libres de transgénicos y responsables con
el medio ambiente, tu salud y el bienestar animal.















