viernes, 5 de abril de 2013

Los alimentos transgénicos no son un peligro futuro. Son una amenaza presente.



¿Qué es un alimento transgénico?

Un transgénico u Organismo Modificado Genéticamente (OMG) es un organismo al que se le han manipulado sus genes con el fin de proporcionarle una característica específica
 La manipulación genética consiste en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el de otro. Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España lleva genes de bacterias, que son capaces de producir una sustancia insecticida.

 
¿Dónde se cultivan los alimentos transgénicos?
Hay más de 70 variedades transgénicas aprobadas para comercialización pero las más importantes a nivel mundial son la soja, el maíz, la canola y el algodón.
El 90% del comercio de las semillas transgénicas está controlado por la empresa norteamericana Monsanto y es también de las mayores empresas que producen herbicidas para estos cultivos12. El control de las semillas es un objetivo claro de las transnacionales, porque quien las controla, tiene la llave de toda la cadena alimentaria.
¿Qué beneficios traen? ¿Por qué se los usa? 
 MENOS COSTO, MÁS RIESGO
 Esta clase de cultivos es promocionada como un ahorro para los agricultores, ya que ahora pueden plantar vegetales que matan pestes (porque se les incorporó ADN de una bacteria a su genoma, permitiéndole producir una proteína insecticida). O que toleran poderosos venenos (científicos de Monsanto aplicaron un gen en la soja que resiste al glifosato, llamado comercialmente Round Up, marca de esa misma corporación). Esto, aparentemente, generaría una baja en sus costos. Pero la realidad es otra. Los que hacen el verdadero negocio son las corporaciones multinacionales que, como se dijo, venden las semillas genéticamente adaptadas a los químicos que también venden. Los productores sólo son parte del negocio, pero jamás se beneficiarán de él.
¿Quiénes crearon los alimentos transgénicos?
Como una nueva estrategia comercial y para aumentar sus ventas, grandes empresas de productos químicos, como por ejemplo herbicidas, desarrollaron plantas transgénicas que son resistentes a las sustancias que ellas mismas producen. De esta manera se puede rociar el cultivo con el herbicida, eliminando todas las malezas pero manteniendo resistente la semilla transgénica sembrada. Esta estrategia asegura la venta de un paquete: semillas y herbicida, relación comercial que se establece bajo estrictos contratos. Estos contratos determinan por ejemplo prohibiciones de resiembra a los agricultores, asegurando de este modo la compra anual de semillas y su correspondiente herbicida. Estos productos son patentados, estableciéndose además, una serie de condiciones de uso que limitan las prácticas agrícolas tradicionales y que generan demandas judiciales hacia los campesinos cuando éstas no se cumplen, por ejemplo, guardar semillas de un año para otro. Podemos decir que los alimentos transgénicos son una opción alimentaria impuesta por los intereses comerciales de grandes empresas.
 
Principales efectos sobre la salud.
Hasta el momento se ha constatado los siguientes efectos sobre la salud:
1. Aparición de nuevas alergias por introducción de nuevas proteínas en los alimentos. En EEUU, en el conocido caso del Maíz Starlink (2000) se encontraron en la cadena alimentaria trazas de un maíz transgénico no autorizado para consumo humano que provocó graves problemas de reacciones alérgicas.
2. Aparición de resistencias a antibióticos en bacterias patógenas para el hombre (en algunos OMG se utilizan genes antibióticos como marcadores). Es decir, algunos transgénicos pueden transferir a las bacterias la resistencia a determinados antibióticos que se utilizan para luchar contra enfermedades tanto humanas como animales (por ejemplo, a la amoxicilina). La Asociación de Médicos Británica ha recomendado prohibir el uso de estos genes marcadores.
3. Aparición de nuevos tóxicos en los alimentos (debido a los cultivos Bt o a las proteínas que se utilizan como marcadores en los OMG).
4. Incremento de la contaminación en los alimentos por un mayor uso de productos químicos en la agricultura
5. Disminución en la capacidad de fertilidad. Según un estudio hecho público por el gobierno austriaco, la fertilidad de los ratones alimentados con maíz modificado genéticamente se vio seriamente dañada, con una descendencia menor que los ratones alimentados con maíz convencional.

Además podrían causar:
Podrían afectar óvulos y espermatozoides.
Podrían alterar cromosomas o telómeros que están al final de los cromosomas, y que se acortan a lo largo de la vida.
Algunos alimentos transgénicos podrían actuar como carcinógenos y exacerbar o causar cáncer.
Pueden actuar como mutágenos o teratógenos, causando mutaciones o anormalidades congénitas.
Podrían causar enfermedades autoinmunes de las que afectan los tejidos conectivos como lupus eritematoso, la artritis reumatoide o la artritis, entre otras.
Las neurotoxinas podrían causar o disparar la esclerósis múltiple o la enfermedad de la neurona motora, años más tarde.
Tienen efectos ambientales los productos transgénicos?
Existen muchas evidencias, claramente documentadas, de riesgos ambientales o de alteración en la preservación de la biodiversidad producida por estos tipos de cultivos:
Se han encontrado malezas resistentes a los herbicidas utilizados en los cultivos transgénicos, lo que determina un uso en cantidad cada vez importante del producto tóxico, contaminando la tierra de cultivo. Esto hace necesario incorporar otros tipos de herbicidas y sustancias aún más tóxicas.
 
a)Desaparición de variedades de plantas más antiguas, variedades originarias, como consecuencia de polinización cruzada con especies transgénicas.
 b)Desaparición de variedades o cepas más antiguas por falta de cultivo.
c)Desaparición de especies (insectos, plantas u otros organismos) por efecto de estos nuevos compuestos químicos nocivos (insecticidas) o como consecuencia del desplazamiento por cultivo de plantas transgénicas.
d)Alteración en especies no transgénicas por transferencia de genes.
e)Aparición de microorganismos resistentes a antibióticos que alteran el equilibrio ecológico de los suelos.
 

Entre los efectos negativos, comprobados a partir de decenas de estudios en animales, mencionan "riesgos serios", como infertilidad, desregulación inmune, envejecimiento acelerado, desregulación de genes asociados con síntesis de colesterol y regulación de insulina, cambios en el hígado, riñones, bazo y sistema gastrointestinal. Citan, entre otros, un estudio de 2008 con ratones alimentados con maíz transgénico Bt de Monsanto, que vincula al consumo de maíz transgénico con infertilidad y disminución de peso, además de mostrar la alteración de la expresión de 400 genes.

Los alimentos transgénicos están en los alimentos que compramos. ¿Qué hacer para evitarlo?
El maíz, la soja transgénica y sus derivados están presentes en más del 60% de los alimentos procesados como chocolates, papas fritas, margarina y platos preparados.
Además, llegan a nosotros indirectamente, ya que la soja transgénica es convertida en piensos para alimentar al ganado.
Ingredientes y aditivos de tener un origen sospechoso son:
● Soja: harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se ‘esconden’ detrás de la denominación aceites/grasas vegetales), emulgentes (lecitina–E322), mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471), ácidos grasos.
Maíz: harina, almidón, aceite, sémola, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150), grits.
Evita comprar las marcas que los utilizan
Mira las etiquetas, en Europa es obligatorio etiquetarlos, pero no en todos los países, por ejemplo EEUU.
Siempre que puedas, adquiere alimentos ecológicos (orgánico o biológico) que te aseguran cultivos libres de transgénicos y responsables con el medio ambiente, tu salud y el bienestar animal.

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